La semana pasada, el motivo propuesto en el concurso semanal Cuenta 140 era "el humo". Una vez más logré colocar uno de mis micros (o nanos, como diría el señor Gallardo, paladín de microescritos) entre los finalistas, pero una vez más quedé privado de los laureles. Aquí les dejo los microrrelatos que presenté con diversos seudónimos. Espero sus comentarios, opiniones y votaciones...
Iracundo
No era la razón lo que les impulsaba a defender sus derechos, sino el poder de la espesa niebla gris que se había apoderado de ellos.
DarkStar
El médico logró que mi abuelo dejara de esconderse tras aquella cortina de humo, pero su rostro siguió siendo impenetrable hasta el final.
Platino
Su belleza se apagó. Ya no enciende llamas de pasión. Su pelo se tornó gris, como el humo de los pitillos que fuma vagando por las calles. (Finalista)
Penderyn
“Polvo al polvo y cenizas a las cenizas”, susurró el paciente contemplando la fatídica radiografía de sus pulmones.
Iracundo (2)
Creían purificar sus almas con el humo del incienso. Al son de aquel Padre Nuestro deseé que el infierno existiera para quienes creen en él.
DarkStar (2)
Mujer fatal de bares de copas, con la prohibición se quedó sin papel protagonista.
Penderyn (2)
El orador vendía humo a todo el que lo quisiera inhalar. Un día se quedó mudo y su embrujo se esfumó para siempre.
DarkStar (3)
Manhattan parecía envuelta en una espesa niebla. Por arte de magia negra, el humo se había tragado aquellas torres gemelas.
Lorenzo da Ponte
Lió un pitillo contemplando la radiografía de sus pulmones. Como El Burlador de Tirso, no daría marcha atrás aunque ardiera en el infierno.
DarkStar (4)
Cerraban el cine de reposiciones. La sala se fundió en negro y disfruté de ese momento efímero y volátil como el humo del pitillo de Bogart.
Iracundo (3)
Las mozas del pueblo decían que Juan el mudo era un amante ardiente y fugaz, como los aros de humo que exhalaba para entablar conversación.
Jodupe
Murió con 102 años. Enterró a media familia fumando Sombra hasta el fin. Jamás se le oyó chistar. Dicen que no se le ahumaba ni el pescado.